La bailaora nacida en el barrio del Albaycín, en Granada, ganó con tan solo 17 años, el premio ‘Desplante’ en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión.

Sol León, en la modalidad de creación, y Patricia Guerrero, en la de interpretación, han obtenido hoy los Premios Nacionales de Danza correspondientes a 2021. Estos premios, que concede anualmente el Ministerio de Cultura y Deporte, están dotados con 30.000 euros cada uno.

El jurado ha propuesto la concesión de este galardón a Sol León “por su brillante trayectoria como creadora, labor constante que ha desarrollado de manera especial en la compañía Nederlands Dans Theater, para la que ha firmado más de cuarenta coreografías.” El jurado ha destacado también “la originalidad de sus propuestas y su apuesta por la innovación en los lenguajes contemporáneos”.

Por su parte, Patricia Guerrero ha sido reconocida “por la personalidad y fuerza de su arte, por haber sabido incorporar desde el flamenco más tradicional nuevas formas y estéticas en su baile, como se pone de manifiesto en sus últimos espectáculos, especialmente en su reciente interpretación de La Bella Otero, como artista invitada del Ballet Nacional de España.“

El jurado

El jurado, presidido por la directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Amaya de Miguel, y actuando como vicepresidente el subdirector general de Música y Danza, Antonio Garde, ha estado compuesto por los siguientes vocales: el periodista cultural Julio Bravo; la periodista especializada en danza Marta Carrasco; el director del Teatro Rosalía Castro de A Coruña, Xosé Paulo Rodríguez; la gestora cultural Paz Santa Cecilia; Clara Sainz de Baranda Andújar, a propuesta del Instituto Universitario de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid, e Iratxe Ansa, Premio Nacional de Danza 2020 en la modalidad de Interpretación. Han excusado su presencia el coreógrafo, bailarín y director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo, y Jesús Carmona Moreno, Premio Nacional de Danza 2020 en la modalidad de Creación.

Biografía

Patricia Pérez Guerrero (Albayizín, Granada, 1990) comenzó su formación de danza con solo tres años en la academia que dirigía su madre, la bailaora María del Carmen Guerrero. Desde entonces, su proceso formativo se ha ido enriqueciendo con aportaciones de muchos y muy diferentes maestros, especializándose en danza clásica y clásico español, a la vez que en danza flamenca. Esa precocidad en el aprendizaje también ha tenido su paralelismo escénico. Su primera actuación en público fue en la Peña La Platería, cuando tenía solo 8 años. Con 15 años se incorpora al Centro de Estudios Flamencos que dirigía Mario Maya, en cuya compañía estuvo girando, como parte del elenco del espectáculo Diálogo del Amargo. Y más tarde, durante 2009, fue invitada a formar parte de la compañía que realizó el homenaje a Mario Maya, recorriendo los teatros y festivales más importantes de España.

En el año 2005, gana el Concurso de Arte Flamenco Ciudad de Ubrique y en 2007, con tan solo 17 años, gana el premio El Desplante, en el Festival Internacional del Cante de las Minas (La Unión). Este galardón le facilita su proyección internacional, abriéndole el camino para actuar en el Festival de Jerez, el Festival de Dusseldorf, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, la Bienal de Jóvenes de Sevilla…

En 2010 entra en la Compañía de Rubén Olmo para formar parte del elenco de Tranquilo Alboroto y, un año más tarde, se convierte en primera bailarina del Ballet Flamenco de Andalucía bajo la dirección del propio Olmo. En ese tiempo, la bailarina es reclamada por el cineasta Carlos Saura para actuar como solista en el espectáculo Flamenco hoy, con el que gira internacionalmente. Saura volvería a contar con ella para el rodaje de su película Flamenco, Flamenco.

Mientras tanto, la bailaora granadina colabora recurrentemente con Arcángel en sus espectáculos Olor a tierra y Las idas y las vueltas, por el que Patricia Guerrero es galardonada con el Giraldillo a la Artista Revelación en la Bienal de Sevilla 2012 y, posteriormente forma parte de su Tablao, estrenado en el Teatro Real de Madrid.

En el 2013 estrena en el teatro Alhambra de Granada su espectáculo Latidos del agua y presenta Touché, una nueva producción junto al violinista y compositor Bruno Axel, con el que gira por festivales de música y danza.

En 2014 es invitada por Belén Maya para formar parte de su espectáculo Los invitados, al igual que sucede con otras figuras del flamenco, como Dani de Morón o Antonio Rey, que la incluyen en sus espectáculos como artista invitada. En 2015 baila como solista en el Teatro Nacional Chaillot de París en la obra Cuando sueñan los ríos y en 2017 colabora como intérprete en el D. Quixote, estrenado en la Bienal de Arte Flamenco de Chaillot.

En febrero del 2016, dentro del XX Aniversario del Festival de Jerez, presenta Pórtico, pieza que mostró un avance de Catedral, espectáculo que estrenó en la XIX Bienal de Sevilla y que la encumbró como artista. Esta obra obtiene el Giraldillo al Mejor Espectáculo de la XIX Bienal de Sevilla y recibe dos nominaciones a los Premios Max 2017, entre ellas la de Mejor Intérprete Femenina de Danza.

En mayo de 2018 colabora con la Compañía de Rubén Olmo, como intérprete y coreógrafa, en el espectáculo Horas contigo y ese mismo año estrena, con su propia compañía, su coreografía Distopía en el Teatro Central de Sevilla.

El pasado mes de junio de 2021, protagoniza, como artista invitada del Ballet Nacional de España, La Bella Otero, una coreografía de Rubén Olmo.

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