El cantaor José Domínguez “El Cabrero” ha vuelto a ofrecer un variado repertorio del cante jondo de tierras andaluzas ante el exigente público de La Unión que lo ha vuelto a recibir con los brazos abiertos y con ganas del flamenco más puro y de raíz. El cantaor sevillano, ataviado con su tradicional sombrero de mayoral, ha vuelto a reivindicar sobre el escenario el flamenco con el mismo formato de siempre, con el que empezó a grabar discos en 1975, que no era otro que el de su voz y el de la guitarra, en este caso acompañado esta noche al toque por Rafael Rodríguez.


El pastor de cantes de la tierra andaluza ha interpretado palos en los que ha reivindicado himnos de libertad al afirmar como buen republicano, tengo las ideas claras, ya está bien de dar largas … Después de grabar 17 discos de flamenco en su carrera y de numerosas colaboraciones con artistas de la talla de Peter Gabriel o Lenny Kravitz, “El Cabrero” ha insistido en la defensa del flamenco más puro que no necesita aditivos al entonar una serrana que se ha escuchado a los pies de la Sierra Minera de La Unión, además de la serrana “De Cabrero a Cabrero” dedicada al niño yuntero de Miguel Hernández.
José Domínguez, uno de los cantaores con más solera del flamenco nacional, ha vuelto a entregarse a un auditorio fiel y deseoso de palos de raíz durante la primera de las galas flamencas del 56 Festival Internacional del Cante de las Minas en la que ha defendido las semillas de los cantes con más raigambre y hondura, entre su repertorio; fandangos republicanos, serranas, malagueñas, livianas, soleás o seguiriyas.
La gala comenzaba con la vuelta del cantaor sevillano Manuel Cuevas a las Minas de La Unión, un escenario en el que consiguió en 2002 el máximo galardón del festival, la Lámpara Minera. Por espacio de más de una hora el artista ha demostrado sobre las tablas hondura de voz y desgarro en los palos más duros como las mineras y las tarantas de la tierra a las que se ha enfrentado con respeto, proclamando llantos de dolor del tajo con coplas como las que rezaban que lleva la muerte en presente porque entero soy valiente …entero y valiente valga de mi alma.
El sevillano comenzó a aficionarse al cante gracias a las saetas de su pueblo natal, Osuna y esta noche comenzaba su recital con un cante de trilla sobre una Catedral que aguardaba con expectación su vuelta ya que hacía varios años que no retornaba a las mismas tablas que le consagraban como figura del flamenco.
Cuevas demostraba ser un claro merecedor de la Lámpara Minera del Cante de las Minas al ejecutar con gran maestría los cantes de la tierra ante un público y un escenario donde, en palabras de él mismo, los quejíos de la mina se miran con lupa.
El cantaor sembraba los aplausos del público más exigente de La Unión en una noche donde el Cante de las Minas ha vuelto a ser capital del flamenco por la maestría de sus cantes en un Cuevas que se desgarraba en los de levante y en las soleás junto al toque del “Niño Seve” (Bordón Minero 1999) y a las palmas de Rafael del Pino “Queco” y Carlos Jurado Llamas.
Para la despedida no ha dudado en lanzarse con una jarcia dedicada a “El Cabrero”, bulerías con letras como Voy a perder la cabeza por tu amor… o Se nos rompió el amor … y tonás junto a su hijo, José Antonio Cuevas, que demostraba sobre las tablas de La Unión que ya apunta maneras y una hondura de voz que le validarían como digno sucesor de la saga de artistas flamencos a la que pertenece. Cuevas ha declarado que la Lámpara Minera supuso un antes y un después en su carrera y un espaldarazo para dedicarse a lo que más le gusta: el flamenco.
La noche arrancaba con la entrega del Premio Catedral del Cante a la República Federal de Alemania por parte del Alcalde de La Unión y Presidente de la Fundación Cante de las Minas, Pedro López Milán, a Peter Platte, Consejero de Educación y Cultura de la Embajada de Alemania en España. Un galardón que la Fundación Cante de las Minas otorga al país germano por su apoyo y difusión al flamenco a través de la celebración de grandes festivales, por el gran número de escuelas de flamenco o por los programas y asignaturas de cultura flamenca que se imparten en diez universidades del país.

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