Los tres días de concursos consiguen reunir a un centenar de artistas, miles de espectadores en el Teatro Nakano Zero Hall de Tokio y millones de seguidores a través de los medios de comunicación.

 La Delegación de la Fundación Cante de las Minas destaca la masiva participación de los japoneses y la extraordinaria acogida del país Nipón al Festival de Flamenco más importante del mundo.

El Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión ha “arrasado” en su visita de tres días a la capital del Japón, Tokio, donde se desarrollaron, el pasado fin de semana, los concursos de cante, baile y guitarra valederos para las fases finales del certamen de 2015.

Las cifras demuestran el éxito de la convocatoria, que reunió, en el Teatro Nakano Zero Hall de la ciudad nipona a más de un centenar de artistas japoneses, de los que 85 compitieron por hacerse con una plaza de cara a la edición número 55 de Festival unionense. Además, el auditorio, con capacidad para más de 1.500 personas, presentó llenos absolutos todos los días, con lo que unas 5.000 personas pudieron disfrutar en directo de las actuaciones de los aspirantes.

A estos datos se suma el amplio seguimiento en los medios de comunicación, lo que hace que, a día de hoy, se hayan publicado casi 4.500 noticias referidas al Cante de las Minas en 2014, con una audiencia global  de más de 635 millones de personas en todo el mundo y una valoración económica que supera los 8 millones de euros. Todos estos aspectos se recogen en el último informe elaborado por la prestigiosa consultora KANTAR MEDIA para la Fundación Cante de las Minas.

Transcurridos apenas 5 días desde su regreso, la Delegación de la Fundación Cante de las Minas ha hecho balance de su estancia en Tokio, y los comentarios son totalmente positivos.

El Coordinador de la Fundación Cante de las Minas, Manuel José Navarro Jiménez, ha destacado tres cuestiones: por un lado, “el elevado número de participantes en los concursos, fundamentalmente en el apartado de baile flamenco con más de un centenar, de los cuales prácticamente el cien por cien eran chicas, ya que solamente actuaron dos varones”. Para Navarro, todos ellos presentaban “un nivel artístico bastante aceptable, máxime cuando nos estamos refiriendo a un país que no es España.”

El Coordinador de la Fundación también ha señalado “la extraordinaria y multitudinaria acogida del público, más de un millar de personas durante cada una de las tres jornadas en las que se celebraron los concursos, la mayoría jóvenes venidos de distintos puntos de la geografía nipona, y no solamente de Tokio”.

Añade Navarro que “todos ellos dieron fe de su sacramental admiración hacia una de las manifestaciones más señeras de la cultura española cómo es el arte flamenco, permaneciendo sin pestañear en las butacas del Teatro Nakano durante dichas tres jornadas, que fueron maratonianas, con una duración de unas seis horas diarias”.

Por último, Manuel José Navarro ha subrayado “el gran respeto y admiración de toda la junta directiva de la Asociación Nipona de Flamenco, ANIF, hacia el, hoy por hoy, (como así lo reconocen crítica y público) certamen de arte flamenco de corte competitivo más importante del mundo, como es el Festival de La Unión.”

Por su parte, el técnico de la Fundación Cante de las Minas, Juan Carlos Albaladejo Montoro, hace también un análisis más que favorable del viaje a Japón asegurando que se siente “partícipe de un hito importante en la historia de la cultura de España, ya que exportar cultura es muy difícil y más a países tanta lejanos y con unas connotaciones tan distintas al nuestro”. “Creo que he sido testigo – dice Albaladejo – de como el flamenco, como industria cultural, ha sido capaz de conquistar el corazón de los nipones antes que otros sectores como el cine o la literatura. Formar parte de una misión exterior como embajador de la Marca España ha sido todo un honor y un reto”.

El técnico de la Fundación destaca de esta experiencia “el gran conocimiento y profundo respeto con el que los japoneses viven el flamenco, y por ello, el alto nivel de practicantes con el que nos hemos encontrado en el concurso de ANIF”.

Asegura Juan Carlos Albaladejo que “los japoneses consideran al Cante de las Minas como el festival de festivales flamencos, su referente; de ahí la altísima expectación e interés que ha despertado nuestra presencia en Japón, y la posibilidad de que el ganador de las diferentes disciplinas pueda saltar a concursar en la fase final de 2015 en La Unión”. Por último, destaca “el trato dado por la organización, directiva y jurado de ANIF”, y agradece a la periodista y productora musical hispano japonesa Mariko Ogura “su magnífica labor de coordinación entre los organizadores y concursantes japonés y nosotros, sin la cual nuestro trabajo hubiera sido mucho más complicado”.

“Creo que hemos conseguido un reto más en la historia viva de nuestro certamen y en la historia de la cultura española en general, que se verá refrendado en la celebración, con mayores aspiraciones, de futuros certámenes en Japón y en otros países de gran peso internacional”, concluye Juan Carlos Albaladejo.

En cuanto al escritor, periodista, Premio Nacional de Flamencología y colaborador habitual del Festival, Juan Vergillos, en su reflexión comienza asegurando que “en estos tres días, en que hemos visto a más de ochenta solistas flamencos venidos de todo Japón, he entendido lo que significa el arte jondo para los japoneses. Sobre todo para las japonesas, puesto que el 70% de los participantes eran mujeres. En una sociedad tradicionalista, caracterizada aún por la rigidez de estructuras, el flamenco aporta libertad, sorpresa, improvisación, la posibilidad de que la vida nos coja de la mano y nos  lleve. Allí donde las emociones están bajo control, el flamenco es una oportunidad de  abrir nuestro corazón”.

En cuanto a su labor como Jurado de los concursos en Japón, Vergillos asegura que “eso es lo que valoramos, al menos lo que valoré, en las ganadoras, por encima de la técnica, el conocimiento de los estilos o las estructuras coreográficas: dos corazones que se muestran. Se trata de dos artistas que, en lugar de imitar a las bailaoras y cantaoras españolas, muestran su naturaleza inequívocamente japonesa”.

Concluye el experto en flamenco refiriéndose a las ganadoras de los concursos, y asegurando que “no pretenden ser lo que no son, gitanas de Santiago o de Triana, sino que nos encontramos con dos flamencas que bailan y cantan como japonesas. Hay muchas formas de ser flamenco, tantas como flamencos en el mundo, y, entre ellas, fuimos a Tokio buscando la forma específicamente japonesa de ser flamenco. Y la encontramos. Lo que valoré, por tanto, fue la originalidad, un cálido fulgor entre tanta emulación”.

Recordamos que la ganadora de los concursos de Japón en la modalidad de cante fue Yoko Omori, que cantó por malagueña y concursará en esta misma categoría en el certamen español. En cuanto a baile, para los miembros del jurado español la ganadora del certamen fue la bailaora Kaori Horikoshi, aunque también se ha invitado a venir a La Unión en  2015 a la ganadora elegida por el jurado japonés, la bailaora Keiko Ishikawa, como signo de colaboración y entendimiento.

©YUKI OMORI_Kaori_horikoshi 2 ©YUKI OMORI_yoko_omori 2 JURADO JAPÓN

 

 

 

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