Seis jóvenes creadores de La Unión exhiben un conjunto de obras creadas para la 60 edición del Cante de las Minas en los laterales del patio de butacas.

La inauguración tuvo lugar ayer en un encuentro en exclusiva que mostró, a un día del Festival y en primicia, el resultado de los trabajos de adecuación artística de la instalación que acoge el Festival Internacional.

Julia Bermúdez, Rosario Gijón, Francisco Guerra, Ana Larios, Darío Martínez y José Martín ‘Teño’ han estado coordinados por el artista Esteban Bernal Aguirre como comisario de la exposición.

El legado de Asensio Sáez sigue brillando como un sol. Su aportación a La Unión se pone en valor en este 60 aniversario del Festival Internacional del Cante de las Minas, recordando aquellas primeras ediciones al aire libre cuando las escenografías decoraban los primeros enclaves en los que se celebraba, como la terraza Argüelles y los jardines del cine Mery, llegando hasta el antiguo Mercado Público de La Unión. Era entonces cuando los artistas locales se unían para ofrecer un distintivo cultural y artístico.

Ahora, con esta vuelta a la presencialidad tras un año ‘online’, el arte se vislumbra a cielo abierto, no solo con los artistas del flamenco que pisarán las tablas del escenario de Maquinista de Levante, sino con una serie de obras plásticas que abrazan desde los laterales el patio de butacas de la instalación y que conectan con los orígenes del evento, haciendo un guiño a una de las grandes figuras históricas y artísticas inolvidables para el municipio.

Julia Bermúdez, Rosario Gijón, Francisco Guerra, Ana Larios, Darío Martínez y José Martín ‘Teño’ han sido los encargados de realizar esta adecuación artística, engalanando este entorno minero con la reproducción de los iconos más emblemáticos de La Unión y vistiendo Maquinista de Levante. Ayer tuvo lugar la inauguración, con un acceso en primicia a las instalaciones, para poder visitar el recinto y conocer en primera persona las obras.

Detrás de ellos, como coordinador y comisario de la exposición, ha estado el artista Esteban Bernal Aguirre, quien ha cogido el legado de Sáez para crear sinergia entre seis creadores con percepciones artísticas muy diferentes pero que han trabajado con un objetivo en común: sumar a un festival referente. “Estos seis artistas han sido los representantes de muchos otros, porque en La Unión hay mucha cantera de artistas, y cada uno de ellos es diferente”, señaló Bernal, quien aprovechó durante la inauguración del conjunto artístico para recordar su participación con figuras como Paco Conesa, Francisco Hernández Cop, Asensio Sáez o Pedro Ginés Celdrán. “Yo los veía con un respeto enorme. Ellos me enseñaron a ser muy generoso con La Unión y con el Festival y a aprender siempre del otro. Asensio fue mi maestro de escuela y tuve con él una relación muy cercana, algo que le agradezco mucho porque era una gran persona además de ser un gran artista, cronista y escritor”, añadió el comisario de la exposición.

“Cuando se apaguen las luces, el espectáculo estará en el escenario, pero mientras no salen las estrellas del baile, del cante y del toque, servirá no solo para entretener, sino para poder disfrutar estéticamente de este entorno”, auguró Esteban Bernal Aguirre.

“Me moriré en La Unión, junto a las minas / Con un rumor de mar a mi costado / El cante de mi tierra como rezo / Y el trovo de un amigo por corona”. Con estos versos de María Cegarra, Ana Larios dejó fluir su imaginación y creó una bailaora en relieve, con escultura, con un color rojo predominante. “Ese mar para mí está reflejado en la bailaora, en esa falda que suelta cuando gira, que deja ver esas olas”, contaba durante la presentación la autora.

Darío Martínez ha querido hacer un homenaje al minero, “la figura principal de donde nace el Cante de las Minas”. En su obra, el minero, abatido por el cansancio, se fusiona con el Sol, un elemento muy importante en la obra de Asensio Sáez y que fue lo primero que le vino a la cabeza a su autor a la hora de rendir este homenaje. “Fusioné al minero con el Sol y al hombre con el dios y lo acosté en la tierra, que es de donde nace el cante. Los carburos encendidos en la atmósfera representan esas almas encendidas de los mineros que se quedaron en el camino y la guitarra rota es el corazón roto de esas viudas y familiares que los perdieron”, relató su autor. “Soy bisnieto de minero y La Unión siempre estará en mi corazón”, confesó.

El Sol, la Catedral del Cante y los artistas de La Unión

Julia Bermúdez ha representado la vida minera usado los dibujos de Asensio Sáez, creando distintas escenas. “La vida ocurre íntegra en el interior de la mina y lo único que ocurre en el exterior es la muerte”, afirmó describiendo su obra, para la que ha usado colores “ácidos y fantasiosos”.

Por su parte, Francisco Guerra reúne en una misma obra a tres grandes figuras del flamenco de La Unión: Encarnación Fernández, Antonio Fernández y Pencho Cros. “He querido transmitir que el flamenco es un todo, aunque haya diferentes disciplinas artísticas. Es un círculo, un gran universo en el cual el cante convive con la guitarra y el taconeo”, afirmó el artista, que también plasma en ese círculo el sol de Asensio Sáez.

No podía faltar en estas obras la plasmación de la habitual sede del Festival, el Antiguo Mercado Público de La Unión. Rosario Gijón tenía claro que quería hacer un homenaje y guiño a la Catedral del Cante. “He querido fusionar la sierra, los colores que nos regalan las minas de La Unión con la Catedral del Cante, haciendo un guiño también a Asensio Sáez con el Sol”, analizó Gijón.

Un mural para la historia

En el lateral izquierdo el graffiti cobra protagonismo, dejando una obra que parte del arte urbano para permanecer en este espacio tras el Festival. Su autor es Pepe ‘Teño’, quien ha querido “aportar dinamismo” y transmitir su amor por su pueblo. El mural quiere “hacer ver a los jóvenes la riqueza y la importancia de La Unión y del Cante de las Minas”. “Con la belleza de nuestros paisajes y la riqueza de nuestras tierras, se desarrolla un trabajo y unas ganas de explotar estas tierras con la minería y desde ahí, desde esa profundidad de la mina y esa dureza, nacen los cantes y nuestra manera de expresar la minera, que es el cante por excelencia”, narró el autor, acercando la historia que hay detrás de su obra.

La clausura corrió a cargo del presidente de la Fundación Cante de las Minas, Pedro López, quien destacó la trayectoria de estos artistas unionenses mostrando su agradecimiento por su gran trabajo, “cada uno en su estilo y haciendo siempre un guiño a los grandes maestros que hemos tenido en este municipio”. “Para acondicionar este espacio queríamos que sus paredes tuvieran algo de ediciones anteriores. El Festival nació en las terrazas de verano y lo que hacía que esas ediciones fueran diferentes era, sobre todo, la gran colaboración de los artistas locales que trabajaban desinteresadamente por que el Festival de cada año de su ciudad tuviese más presencia”, recordó López, destacando La Unión como una “cantera inagotable de artistas”.

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