24 octubre, 2023

Por su «casa», premiada en 2022 con el trofeo ‘Pencho Cros’ a la gastronomía, han pasado artistas del mundo del flamenco, del cine, periodistas, siendo parada obligada para los visitantes a La Unión que buscaban la gastronomía típica de la zona.

Triste día el de hoy para La Unión, para su historia y para el Festival del Cante de las Minas. Hoy nos enterábamos del fallecimiento de Jesús Segura Martínez, propietario junto con su mujer de la bodega «Lloret» de La Unión,

Jesús, a lo largo de sus 76 años se convirtió en todo un personaje, en todo un anecdotario del Festival y de las gentes de La Unión. Manteniendo un local con una oferta y una decoración típicas de la zona y de la época de la minería, la bodega «Lloret» se ha convertido en una parada obligatoria para los unionenses y turistas; en un aliado silencioso de nuestro turismo y nuestro Festival.

Allí se reunían los grandes artistas tras sus actuaciones, y cualquier día era normal que alguno de sus clientes se arrancara por algún palo flamenco. De carácter afable, atento con la clientela y los amigos, siempre tenía una sonrisa para todo el mundo, mientras servía vino a granel para llevar (como el preciado «vino minero»), su clásico vermú o cualquiera de los platos que ofrecía en su carta… una carta sencilla pero genuina; y todo siempre bajo el control de su libreta y su bolígrafo.

La edición de 2022 del Festival Internacional del Cante de las Minas tuvo a bien premiarle con el trofeo ‘Pencho Cros’ (trofeo bajo el nombre de su amigo con el que compartió tantos momentos entre ‘convidadas’), por su labor en el fomento y difusión de platos típicos de La Unión y comarca y la difusión que siempre ha realizado del flamenco.

Como él mismo declaraba para la revista ‘Lámpara Minera’: «Por aquí han pasado prácticamente el 80% ed los grandes cantaores, pero no era solo por al
bodega, sino porque era donde es convidaba Pencho Cros y los grandes maestros venían a saludarlo y a estar con él un rato». Y es que la bodega se convirtió en uno de los epicentros del flamenco, del cante de las minas, de lo genuino que ha quedado tras la actividad minera.

La andadura de Bodega Lloret comenzó el 1 de mayo del 1951 según recuerda Jesús Segura, cuando sus suegros, Antonio Lloret y Amparo Ramón, decidieron abrir el negocio. «Estuvo pendiente de vender el primer chato de vino para comprar una barra de pan, porque se quedaron sin nada» , recuerda el yerno. Su suegro tan solo ganaba 12 pesetas a la semana, así que poco a poco y con mucho esfuerzo fueron consolidando su negocio.

Tanto que se ha convertido en un lugar estrechamente vinculado al Festival, una sede gastronómica por la que han pasado los mejores artistas del flamenco que han llegado hasta La Unión.

El local creció el 13 de abril de 2001, cuando se inauguró la ampliación en un acto en el que estuvieron presentes Pencho Cros y Tomás Martínez Pagán, ampliando así el espacio de este establecimiento que rezuma flamenco de sus paredes y donde el comensal disfruta de la gastronomía tradicional entre fotos de artistas del género, barricas y tinajas.

La personalidad de Jesús era uno de sus grandes valores que se hace notar nada más entrar por la puerta; ahí todo es alegría. Y sabor, mucho sabor. En sus típicos michirones, en sus patatas cocidas para untar en ajo… o en su particular vermú o el vino minero.