Por primera vez participa una trovera en el certamen y consigue alzarse con el máximo galardón, el trofeo Ángel Cegarra, demostrando la cantera con la que cuenta el arte de la repentización para asegurar su futuro. ‘El Baranda’ consiguió el segundo premio y ‘El de la escucha’ el premio a la mejor décima.

El trovero Francisco Javier Andreo, miembro de la cuadrilla de Aledo y ‘nieto artístico’ del Tío Juan Rita, recibió el galardón ‘Trovero Marín’.

Se rindió homenaje a ‘Conejo II’ inaugurando una placa conmemorativa en la Avenida del Flamenco.

A base de controversia, el III Concurso de Trovos Pascual García Mateos volvió a poner en valor el arte de la repentización en una velada cargada de rimas y de improvisación que trajeron consigo las risas, los ‘piques’ sanos entre los concursantes y la diversión del público. Ocho fueron los participantes que se disputaron el Trofeo Ángel Cegarra, siendo por primera vez una mujer trovera la ganadora del concurso.

Patricia Navarro López, Patricia ‘La Trovera’, conseguía así ganar a ‘El Baranda’, último vencedor en la edición de 2019, demostrando que la improvisación tiene cantera y gente joven para seguir con una tradición de versos y rimas arraigada a La Unión y vinculada al flamenco como artes inseparables.

La tarde empezó condecorando a los personajes de esta edición a cargo de la madrina de la Asociación Mesa Café de La Unión, Elena José Lozano, así como el presidente, Federico García Marín, y el alcalde de La Unión, Pedro López Milán. En primer lugar al autor del Cartel, Javier Lorente, quien afirmó sentirse acogido como un unionense. El pintor, fotógrafo y cartelista ha creado una visión pictórica de la plaza Joaquín Costa, sobresaliendo la figura del monumento al minero y apareciendo al fondo la reconocida silueta del mercado público, la famosa ‘Catedral del Cante’ de La Unión. Así mismo, el artista ha querido hacer un homenaje especial a Pascual García Mateos, cuya figura ha plasmado con la misma técnica colorista y las texturas térreas que caracterizan al cartel.

Después se abanderó a la Musa, Marián García Rodríguez, como representante del colectivo de los sanitarios que han luchado contra la pandemia. “Estoy segura de que vosotros no necesitáis mi inspiración para hacer los mejores trovos esta tarde”, afirmó la musa, indicando ser solo “un pequeño granito de arena en el mundo de la Sanidad”, dedicando esta representación a las personas que han trabajado en UCI y urgencias durante este último año y medio.

Luego llegó el turno del Heraldo, un amante de las tradiciones, de La Unión y del Trovo, como es Tomás Martínez Pagán, a quien se le impuso el fajín. Afirmó que en esta velada “Cartagena y La Unión están unidos ante el palacio del Festival, vacío por dentro pero lleno de vida en todas las calles y arterias que hacen vida y le dan vida en este mes de agosto”, a la vez que recordó a Pascual García Mateos.

Tras esto, comenzaron los enfrentamientos en cuatro rondas de parejas: Patricia con Fernando José García Buendía con la política como tema para su controversia; Pedro José Sánchez ‘El Alcazareño’ con Juan Santos Contreras, ‘El Baranda’ con La ‘Rociito’ como tema; Nicolás Galiano Mondejar, ‘El Alcalde’, con Iván López Navarro, ‘El de la escucha’ para rimar sobre los cuñaos y, por último, Tomás Parra Leandro, el concursante más joven, con Juan José García Parra ‘El Parra’ para abordar la controversia del matrimonio. También mostraron su talento con el trovo cortado, quintillas y décimas.

De ahí, los dos finalistas: ‘El Baranda’ y Patricia ‘La Trovera’, teniendo en cuenta la mayor puntuación según métrica, rimas, mensaje y puesta en escena, valorados por Joaquín Barberá Blesa, José Espinosa Pérez y Rodrigo Sáez Carrillo como jurado.  Empezaron dedicando sus trovos recitados a la musa, halagando el papel de los sanitarios, jugándosela después con la temática del amante, en la que ambos consiguieron la perfecta disputa verbal, desde el respeto que el trovo ofrece, para alzarse con el trofeo Ángel Cegarra.

El resultado fue Iván López Navarro ‘De la escucha’ con el premio a la Mejor Décima, con diploma y 300 euros. El segundo premio, con 600 euros de premio, para el trovero Juan Santos ‘El Baranda’, quien dedicó estos versos:

“A todos deciros quiero

Que soy del trovo un bohemio

Y para ser más sincero

Me llevo el segundo premio

Como si fuera el primero

 

Como es una delicia

Y yo soy un viejo chucho

Y ella es una novicia

De verdad me alegro Mucho

que el premio sea pa’ Patricia”

Ante esto, el presidente de la Asociación Mesa Café de La Unión quiso dirigirse al público para afirmar que “estamos de enhorabuena, porque estamos convencidos que el futuro está asegurado, porque hemos visto dos personas relativamente jóvenes esta tarde y por primera vez a una mujer representando el arte de la repentización”. “Lo que vamos a hacer es apoyar para que esto siga en esta línea”, añadió.

Se dio paso así a la ganadora del galardón Ángel Cegarra a Patricia ‘La Trovera’, con un premio de 1.200 euros además del trofeo diseñado por Esteban Bernal Aguirre. “Las letras iniciales bruñidas sobresalen de los planos oxidados de acero corten que las contenían, liberándose y girando en el espacio hasta encadenarse en el aire creando palabras vivas y brillantes que hacen referencia al arte de la repentización, en contraste con los versos más reflexivos y meditados propios de la poesía escrita”, detalla su autor sobre el trofeo que entregó el nieto de Conejo II a la ganadora. “Mi abuelo estaría muy contento de que ella se llevara este premio. Enhorabuena y cuídalo mucho”, deseó.

Patricia ‘La Trovera’ no dudó en hacer una dedicatoria tras su victoria:

“He de decir con poderes

Con arte y con poderío

Mientras hago mis quehaceres

De que este premio no es mío

es de todas las mujeres”

El nieto artístico de Juan Rita brilla con luz propia

En una jornada protagonizada por el trovo, fue el escenario perfecto para entregar el trofeo ‘Trovero Marín’ que este año ha recaído en la figura de Francisco Javier Andreo,

trovero de la cuadrilla de Aledo y ‘nieto’ artístico del ‘Tío Juan Rita’. Lleva más de media vida luchando para que el trovo tenga continuidad. Su figura ha sido la de sucesor de aquel referente de la improvisación en la Región, con una trayectoria que parte desde que a los 12 años comenzara a encajar las primeras coplas en su cabeza, mientras llevaba un rebaño de ovejas. Poco a poco fue adquiriendo más rapidez e improvisaba con sus amigos en cenas, hasta que los mayores de este arte se hicieron eco de su capacidad. Su andadura, sin duda, ha sido una constante en la defensa del arte de la repentización le merece en La Unión este reconocimiento.

El trovero agradeció este reconocimiento “de corazón” y recordó sus orígenes humildes y sus comienzos en el mundo del trovo haciendo sus primeras coplas “a los doce años mientras cuidaba el rebaño de ovejas”. No dejó pasar la ocasión el trovero, que a su vez es el alcalde de Aledo, para dar las gracias a “los que cuidan de las tradiciones”, reconociendo la labor de este Festival de incluir plataformas para el trovo.

Se despidió con un trovo:

“El venir me maravilla

y dentro de mí habita,

 por siempre el Tío Juan Rita,

 al igual que mi cuadrilla.

Con esta copla sencilla

hoy me llena el corazón,

y me colma de emoción,

y por haberme premiado,

me marcho enamorado,

de este pueblo de La Unión”

Por su parte, Pedro López Milán destacó del premiado que han sido “más de 20 años acompañando a una leyenda como es el Tío Juan Rita” y le agradeció “a todos aquellos que hacéis posible que este arte siga trascendiendo”. A su vez, el alcalde aseguró que por parte del Festival Internacional del Cante de las Minas siempre se trabajará para que “el trovo tenga el lugar que tiene que tener”.

‘Conejo II’ ocupa su lugar en la Avenida del Flamenco


En el año 2010 el mundo el trovo y el arte perdía a uno de sus defensores, Ángel Cegarra, conocido como ‘Conejo II’, quien en su día recibió el premio Trovero Marín por hacer de la defensa y difusión del trovo uno de sus principales objetivos. Ahora, 11 años después, el trovero ya tiene en la ‘Avenida del Flamenco’, la Plaza Joaquín Costa, una placa en homenaje que se inauguró durante el Concurso de Trovos Pascual García Mateos a cargo de Juan Manuel Cegarra Pedreño, nieto del ‘Conejo II’, y la familia del trovero Isidoro Martínez María Dolores, también presente en el acto y que escribió unos versos en homenaje a su compañero, llamado cariñosamente el ‘Conejo Panzón’ en el gremio, y que fueron leídos por el nieto de Ángel Cegarra.

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